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BLOG: EL SUR DE FRANCIA…¡4 CIUDADES QUE NO DEBEN PERDERSE!

El sur de Francia sigue siendo un anhelo para la mayoría de los viajeros: no importa si nunca hemos ido o si ya lo conocemos, ¡siempre queremos regresar!

 

El sur galo es ideal para recorrerlo en auto, pues las carreteras son amigables y bien señaladas. Ya sea que visiten las preciosas ciudades (muchas de las cuales son medievales), los campos de lavanda o de girasoles o los abundantes viñedos, siempre hay algo por lo cual maravillarse.

 

Nuestro recorrido inició en San Sebastián, al norte de España; de esta impresionante ciudad hablaremos en otro blog.

 

Alquilamos un auto en el aeropuerto (www.europcar.com), cruzamos la frontera en menos de media hora, y en poco más de dos horas llegamos a la ciudad de Lourdes.

 

1. Lourdes: es un municipio francés que se encuentra en la región de los Altos Pirineos y es atravesado por el río Gave de Pau. El pueblo se recorre fácilmente a pie, y el auto se puede estacionar en la calle (no olviden dejar el ticket del parquímetro en un lugar visible del auto para evitar multas). La presencia del santuario de Nuestra Señora de Lourdes lo hace uno de los sitios de peregrinación más visitados. El santuario es un complejo dedicado al culto de la virgen María y forma parte de la ruta mariana. Está formado por tres basílicas y la gruta de las apariciones. Según la tradición católica, la gruta es el sitio donde se produjo una de la apariciones más famosas de la virgen María en 1858. Vale la pena la visita a las basílicas para admirar su impresionante arquitectura. Si piensan pasar una noche en Lourdes, no se olviden de visitar las Grutas de Bétharram, que ofrecen un recorrido guiado a pie, en barco y en tren. Nosotros almorzamos después de la visita al santuario, y luego seguimos el camino hacia Touluose, a donde llegamos en dos horas.

 

2. Toulouse: es la cuarta ciudad más poblada de Francia (después de París, Lyon y Marsella); es conocida como la Ciudad Rosa, por el color de sus edificios antiguos, muchos de los cuales tienen además un tono azul profundo gracias a la yerba pastel, que se cultivaba para esos fines en el siglo XVI. Nos hospedamos en un hotel cerca del centro histórico, el cual puede recorrerse a pie. Visiten el Capitolio (hoy Ayuntamiento y Teatro Nacional), la Basílica de Saint Sernin (segunda más antigua de toda Francia), el convento de Los Jacobinos y la Catedral de Saint-Etienne, entre otros monumentos históricos. Conozca el Canal du Midi, patrimonio de la humanidad, el cual comunica el río Garona con el mar Mediterráneo; este canal se une al canal de Garona y juntos forman el Canal de Dos Mares, que une el mar Atlántico con el Mediterráneo. Sus jardines y parques lo hacen un sitio de descanso, o de caminatas y deportes; el canal se puede recorrer en cruceros fluviales (desde 3 hasta 14 días a bordo, con varias opciones de recorridos, ¡sugerencia para otro viaje!). Toulouse tiene una gran oferta gastronómica, donde la violeta juega un papel importante como condimento. Al día siguiente continuamos el viaje hacia Montpellier, lo cual nos tomó dos horas treinta; en esta ruta les recomendamos detenerse para visitar la ciudad medieval amurallada de Carcassonne: los detalles los encontrarán en el próximo blog.

 

3. Montpellier: en esta preciosa ciudad, ya nos encontramos a 11 km del mar Mediterráneo; en los últimos años, Montpellier ha tenido un crecimiento urbano importante, organizado y planeado, con participación de arquitectos reconocidos; existe una mezcla de este desarrollo con sus edificios y calles medievales bien conservados. La ciudad antigua se puede recorrer a pie, en bicicleta, en tren turístico o en tranvía, por lo que les recomendamos dejar el auto en el hotel. Alberga la Universidad de Medicina activa más antigua del mundo, la cual tiene un museo y se puede visitar. El centro de la ciudad es la Place de la Comédie, donde destacan la ópera y la fuente de las Tres Gracias. Desde allí se puede acceder a las calles estrechas del centro histórico; visiten la Place Saint Roch, el acueducto de San Clemente, el Arco del Triunfo (o Porte de Peyrou), la Catedral y el museo Fabre; pueden recorrer y descansar en L´Esplanade. Les recomendamos quedarse por lo menos dos noches, para poder conocer además los barrios más modernos de Antigone y Port Marianne.

 

4. Niza: después de tres horas treinta desde Montpellier, y dejando atrás Cannes (la cual no visitamos), llegamos a esta bella ciudad de la costa azul. Su principal atractivo son las vistas del mediterráneo, sus playas turquesa y su rambla, o Promenade des Anglais. Suban a la Colina de Castillo (casi 200 gradas), que alberga un jardín botánico y ofrece vistas espectaculares. Recorran el casco antiguo, visiten el museo de Matisse y el Mercado de las Flores (aquí también hay comida y frutas). Niza es perfecta para visitar en verano, disfrutar de la playa y el sol, recorrer la rambla, visitar sus tienditas y restaurantes y saborear la gastronomía mediterránea; prueben el socca, especialidad local, acompañado de un buen vino blanco o rosado. Desde Niza tomamos un tour para visitar Mónaco y la ciudad medieval de Eze, lo cual les contaremos también en el próximo blog.

 

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