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BLOG: El PRIMER VIAJE A PARIS…¡10 IMPRESCINDIBLES!

En un blog anterior, describimos una ruta no turística por París, recorriendo lugares poco frecuentados y conocidos. Hoy les traemos, a solicitud de muchos seguidores, algunas recomendaciones para que tome en cuenta si es la primera vez que va a visitar la ciudad de la luz.

 

La historia de París se remonta a 250 años a.C, cuando los Parisios, una tribu celta, se establecieron en una pequeña isla en el centro del río Sena, conocida hoy como l’Ile de la Cité, en el corazón mismo de la capital francesa. Estos antiguos pobladores - conocidos como celtas por los griegos y galos por los romanos-habitaron Europa Central antes de la invasión de estos últimos en el año 60 a.C. Luego de la invasión romana, la capital se llamó Lutecea, sin embargo en el siglo IV fue conquistada por los Francos y bautizada como París. Los francos eran una comunidad de pueblos libres que originalmente habitaban el valle del Rin y que conquistaron lo que hoy es Francia, Bélgica y parte de Suiza y Alemania.

 

Así aparece el nombre de Francia, y su impresionante capital, París. París tiene dos grandes aeropuertos (Charles de Gaulle y Orly), uno al norte y otro al sur de la ciudad: ambos están bastante alejados del centro; puede llegar al centro en transfer privado reservado previamente, taxi, shuttle compartido o metro. Por supuesto que el metro es la opción más económica, pero tenga en cuenta que deberá desplazarse con su equipaje.

 

Así que su traslado depende tanto de su presupuesto como la cantidad de maletas que lleve. Ya en la ciudad, la mejor manera de desplazarse es en el metro, que es fácil y rápido, aunque también hay un buen servicio de taxis. Pueden además tomar el autobus turístico, por lo menos los primeros dos días, para escuchar la historia y echar un vistazo general a la ciudad. Sin embargo, la ciudad se conoce mejor a pie. París es preciosa en cualquier época del año, pero le recomendamos visitarla en primavera (abril-mayo) o en otoño (setiembre-octubre) porque el clima es perfecto para caminar.

 

Si es su primera vez en la ciudad, le sugerimos que visite los lugares y monumentos turísticos que la han hecho tan famosa. Como París es visitada por más de 15 millones de personas al año, le recomendamos hacer reservaciones previas por internet para entrar a las principales atracciones, y así evitarse largas filas. Una buena opción es comprar el Paris Pass, que permite el acceso a más de 60 atracciones (incluyendo Versalles y el autobus turístico) y evita muchas filas.

 

1. Torre Eiffel: situada en un extremo del Champs de Mars, a orillas del río Sena, es el más célebre y emblemático de los monumentos parisinos. Fue construida por el ingeniero francés Gustave Eiffel en 1889 para la Exposición Universal de París, que conmemoraba el primer centenario de la revolución francesa. Es hoy en día el monumento más visitado del mundo, con 7 millones de visitantes al año. Su construcción duró dos años y está hecha de hierro; mide poco más de 300 m y durante 40 años fue el monumento más alto del mundo; continua siendo hoy en día el más alto de París. A pesar de ser objeto de discordia y de haber sido construida para durar solo 20 años, la torre es, desde 1980, restaurada y renovada constantemente. Definitivamente, subir a sus diferentes plantas y disfrutar de la espectacular vista de la ciudad, es una experiencia única. Las mejores vistas de la torre las obtiene desde el Champs de Mars, la Plaza del Trocadero, la Rue de l’Université o mediante un paseo en barco por el río.

 

 

2. Arco del Triunfo: este imponente monumento fue construido por Napoleón Bonaparte I para celebrar la victoria militar de Austerlitz en 1805; su construcción tardó 30 años, y ya Napoleón había muerto cuando fue inaugurado. Mide 50 metros de altura, siendo el más alto de todos los arcos en Europa. En sus paredes, se encuentran grabados miles de nombres de soldados que lucharon en nombre de su país, y a un lado, una escultura en honor a la Marsellesa. Bajo el arco se encuentra "La Tumba del Soldado Desconocido", en honor a los jóvenes que murieron en batalla durante la primera guerra mundial, sin que se supiera su nombre. En su memoria se enciende, todos las tardes a las 6:30 pm "la llama del recuerdo"; desde 1923. Vale la pena subir y disfrutar la vista desde arriba.

 

3. Catedral de Nuestra Señora de París: fue construida en la edad media en el año 1163, y su construcción duró casi 200 años. Es una obra dedicada a la Virgen María. Al inicio, su fachada fue pintada de colores vivos y estaba rodeada de casas, muy diferente de como luce ahora. Majestuosa e impresionante, es una de las catedrales góticas más antiguas del mundo. Mide 130 metros de largo, cuenta con 5 naves y 37 capillas; tiene 113 vitrales espectaculares, incluyendo 3 rosetas de 13 metros cada una. Sin duda alguna, sus dos torres de 69 metros de altura, sus campanarios y sus gárgolas fueron merecidamente catapultados a la fama por Victor Hugo cuando en 1831 escribió su obra maestra con la catedral como escenario. Se encuentra en el corazón de la ciudad, en l’Île de la Cité; puede entrar de forma gratuita, pero vale la pena pagar la entrada para subir a las torres, admirar la vista y ver de cerca sus gárgolas y campanarios.

 

 

4. Museo del Louvre: la impresionante edificación de la edad media, pasó de ser una fortificación (1165), luego un palacio real (1364) y finalmente un museo; cuando en 1682, Luis XIV (el rey sol) pasó su corte a Versalles, el Louvre sirvió de residencia a nobles; no fue sino hasta 1793 en que se abrieron sus puertas como museo. Actualmente recibe a más de ocho millones de visitantes al año, y tiene una de las colecciones de arte más grandes del mundo. Sus obras (todas de antes de 1948), están organizadas por temas, y a pesar de tener más de 300000, solo se exponen 35000 de ellas. Sus 160000 metros cuadrados son imposibles de recorrer en un día, por lo que le sugerimos un tour guiado o una visita a sus obras más célebres, entre las cuales están: La Gioconda de Da Vinci, las Bodas de Caná de Veronés, la Venus de Milo de la Antigua Grecia, el Escriba Sentado del Antiguo Egipto, solo por mencionar algunas. Tenga en cuenta que los martes está cerrado.

 

5. Mont -Matre y la Basílica del Sacré-Cœur: recorrer las calles de este barrio es sin duda, una de las experiencias más bonitas al visitar París: su ambiente bohemio se remonta a la Belle Époque y los años veinte, pues era sitio favorito de grandes artistas, muchos de los cuales tuvieron sus residencias y talleres aquí: Picasso, Dalí, Van Gogh, Renoir. A pesar de que hoy es un sitio muy turístico, todavía se puede respirar su aire bohemio. La Place du Tertre es la plaza central, en donde los artistas pintan y venden sus cuadros. La visita a la Basílica es obligada: situada a 130 metros de altura, las vistas que ofrece son sin igual. Su construcción inició en 1875, y tiene una arquitectura bizantina. Puede ingresar sin costo, pero hay una tarifa para visitar las criptas y subir al duomo. A Mont- Matre se llega fácilmente en metro, y se puede subir a la basilica en funicular o a pie.

 

6.Ópera Garnier: conocida como la Ópera de París, este impresionante edificio fue diseñado por el arquitecto Charles Garnier en 1861 y su construcción, que duró 14 años, fue ordenada por Napoleón III. El edificio se caracteriza por su opulencia y elegancia, y su sala de espectáculos, roja y dorada, merece la visita. Pueden pagar la entrada solamente, pero les recomendamos comprar también la audioguía para empaparse de la historia. Hoy en día se utiliza principalmente para el ballet y la danza, sobre todo desde que, en 1989, abrió sus puertas la Ópera Bastille. Es en la ópera Garnier que se inspiró la famosa novela “El Fantasma de la Ópera”

 

7. Museo D’Orsay: localizado en la Rive-Gauche (o lado izquierdo del Sena), este museo se encuentra dentro de lo que antes era la estación de tren D’Orsay, construida en 1898 para la exposición universal. Abrió sus puertas como museo en 1986, y hoy alberga la colección de impresionistas y post-impresionistas más grande del mundo: Monet, Cézanne, Renoir, Gauguin, Van Gogh… Considere que los lunes está cerrado.

 

8. Jardines de Luxemburgo: situados frente al Palacio de Luxemburgo, son un lugar ideal para detenerse y regalarse un merecido descanso disfrutando del “savoir faire”: tomarse un café, una copa de vino, leer un rato, o simplemente contemplar la naturaleza, al mejor estilo francés. El jardín está lleno de flores y árboles, así como de estanques, esculturas, quioscos para eventos, dos cafés y parques infantiles. Tiene un ambiente muy relajado y tranquilo.

El palacio hoy en día es el sitio de reunión del Senado; se puede visitar una vez al mes, pero sus espectaculares jardines están abiertos todos los días.

 

9. Sainte Chapelle: esta pequeña y acogedora iglesia gótica se construyó en el siglo VIII, para guardar reliquias cristianas importantes, incluyendo la corona de espinas de Cristo. Lo que más maravilla, son sus 15 vitrales, cada uno de 15 metros de altura, y sus 1113 escenas del Antiguo y Nuevo Testamento. La iglesia se encuentra al lado de la Conciergerie (dentro del Palais Royal), un impresionante palacio gótico que una vez fue residencia real y que luego se convirtió en prisión federal; fue aquí donde estuvo prisionera la reina María Antonieta. En la actualidad alberga el Palacio de Justicia.

 

10. El Panteón: situado en el barrio Latino, muy cerca de los Jardines de Luxemburgo, este impresionante edificio alberga las tumbas de franceses famosos, entre ellos Victor Hugo, Alejandro Dumas, Voltaire y Marie Curie. El edificio fue construido originalmente como una iglesia dedicada a Sainte Geneviève, patrona de París, y es de estilo gótico. Vale la pena la visita.

 

Conocer los sitios y monumentos históricos de París es imprescindible, pero también lo es tomarse un café en alguna de sus terrazas y caminar por sus calles: no se pierdan la Rue de Rivoli, con sus tiendas y comercios; las estrechas calles de Le Marais, en donde pueden visitar La Place des Vosges, la más antigua de París y que alberga el museo de Victor Hugo; los Campos Eliseos, desde el Arco del Triunfo hasta la Plaza de la Concordia, con cientos de tiendas y restaurantes; las pintorescas calles del barrio Latino, llenas de cafés y restaurantes; y sobre todo, caminar a orillas del río Sena, admirar sus más de 30 puentes, y disfrutar de las vistas de la ciudad. Les recomendamos hacer un paseo en barco (Bateaux –Mouches), especialmente de noche o al atardecer, para maravillarse con la ciudad iluminada.

 

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