· 

BLOG: DIARIO DE VIAJE: 3 DÍAS EN ROMA

Estamos de acuerdo en que tres días no bastan para conocer la ciudad eterna, pero si se encuentra de paseo por Italia y solo dispone de tres días para escaparse a su capital, aquí le recomendamos los sitios imprescindibles de visitar.

 

La historia de Roma es de la más antiguas (abarca tres milenios), iniciando en la pre-historia, pasando por la Roma Antigua y el Imperio Romano  (el cual hace 2000 años dominaba al mundo y fue la cuna de la civilización), hasta la ciudad moderna que es hoy.

 

Esto hace que sea la ciudad con más alta concentración de bienes históricos y arquitectónicos del mundo. Muchos edificios, plazas, fuentes, iglesias y monumentos aún conservan la arquitectura de otras épocas, haciendo de Roma un verdadero museo al aire libre.

 

Su centro histórico está rodeado por las murallas aurelianas, de las cuales hoy solo existen 12 km.

 

Nosotros llegamos a Roma en tren desde Florencia, el cual arriba a la estación de Termini, la más grande de la ciudad. Desde allí se puede tomar el metro (Termini) o desplazarse en taxi al centro.

 

Si va a llegar en avión, el aeropuerto Fiumicino, al cual llegan la mayoría de los vuelos, se encuentra a 30 km del centro. Se puede desplazar en autobus o en tren (Leonardo Express), los cuales llegan a la estación Termini y salen cada treinta minutos, o bien tomar un taxi o contratar un transfer pre-reservado.

 

Ya en la ciudad, una buena opción es tomar el bus turístico, el cual le permite visitar las principales atracciones a su propio ritmo; sin embargo, el tránsito de la ciudad hace que esta opción sea más lenta y talvez no le alcance el tiempo para conocer lo que ha planeado. Como la mayoría de las capitales europeas, Roma se conoce mejor a pie.

 

Aquí le proponemos el itinerario que nosotros hicimos:

 

 

Primer día

 

Empezamos por conocer el Coliseo Romano: con sus más de 2000 años, es el edificio más impresionante de Roma. Icono de la ciudad, el coliseo se construyó en el año 80 y sirvió de anfiteatro para presenciar ejecuciones, espectáculos y peleas de gladiadores; albergaba a más de 50000 personas, y cuando fue inaugurado, le costó la vida a más de 2000 gladiadores. En el 2007, el coliseo fue declarado una de las 7 maravillas del mundo moderno. Por ser visitado por más de 6 millones de personas al año, es preferible comprar las entradas con anticipación y evitarse largas filas. Les recomendamos hacer la visita con audio-guía.

 

Al terminar la visita al coliseo, puede observar el Arco de Constantino: construido con piezas de mármol de edificaciones anteriores, es uno de los monumentos mejor conservados.

 

A corta distancia se encuentra el Monte Palatino: es una de las siete colinas de Roma, y en donde se encuentran las ruinas de edificios antiguos, como el Palacio Domus Flavia, las casas de Livia y Augusto, y el hipódromo.

 

Seguimos caminando hasta llegar al Foro Romano, un conjunto de edificaciones impresionantes, mejor conservadas que las del Palatino, y que datan de la época del Imperio Romano. Para sacar el mayor provecho a la visita, les recomendamos comprar la entrada a ambas sitios con anticipación; lo mejor es hacer el recorrido con un guía, para poder empaparse de la historia.

 

Visiten la Piazza del Campidoglio, en la Colina Capitolina, primera plaza moderna de Roma, y donde se encuentra una réplica de la estatua de la Loba (que forma parte de la leyenda de Rómulo y Remo sobre el origen de la ciudad); la original se encuentra en los Museos Capitolinos. Si disponen de tiempo, les recomendamos la visita.

 

Ese día almorzamos en el barrio bohemio de Trastevere, en donde se encuentran los mejores restaurantes de Roma, y aprovechamos para caminar por sus estrechas calles, visitar sus peculiares tiendas y conocer la Basílica de Santa María en Trastevere.

 

 

Segundo día

 

Nos fuimos directamente a la Fontana di Trevi, que con sus 26 metros de altura y 40 metros de ancho, es la fuente más grande de la ciudad. La cantidad de gente que la visita dificulta apreciar su impresionante arquitectura barroca, por lo que es mejor llegar temprano. En el año 19 a.C, la fuente era la parte terminal del acueducto Aqua Virgo, y su nombre (Tre - Vi), se debe a que se encuentra en la confluencia de tres vías. Tómese un rato para admirarla y echar una moneda que, según dicen, ¡le asegura volver a Roma!

 

Seguimos nuestro camino por la ciudad, para llegar al Panteón de Agripa, pasando por  el Templo de Adriano (que albergó a la Bolsa de Roma y es hoy un museo) en la Piazza di Pietra y la Piazza Colonna con su impresionante columna de Marco Aurelio.

 

El Panteón es el edificio mejor conservado del Imperio Romano: lo que más sorprende es su arquitectura (es un edificio circular que mide lo mismo de diámetro que de altura) y su gigantesca cúpula (más grande que la de la Basílica de San Pedro). En el interior destacan múltiples obras de arte y las tumbas de personajes famosos, siendo la más importante la de Rafael.  Los alrededores son especiales para caminar, tomar un café o disfrutar de un gelato.

 

No muy lejos se encuentra la preciosa Piazza Navona, de estilo barroco, en donde se pueden apreciar sus tres fuentes: la Fontana dei Quatro Fiumi, la Fontana del Moro y la Fontana de Nettuno. La plaza está rodeada de restaurantes y terrazas, en donde resulta muy agradable sentarse a almorzar y admirar su agitada vida.

 

Les recomendamos visitar luego el Campo dei Fiori: esta plaza fue construida en 1456 sobre un campo de flores, de allí su nombre. Actualmente es de las más populares, todas las mañanas (excepto los domingos) montan un mercadito, en donde venden flores, comida, y artículos muy variados. Sus terrazas son perfectas para cenar, pues en la noche se llena de vida y música, y se ve preciosa iluminada.

 

Terminamos el día en la Piazza Venezia, en la cual destaca el gigantesco monumento de Vittorio Emanuele II, en honor al primer rey de Italia tras su unificación; es un edificio de mármol blanco, en cuyo interior se encuentra el museo del resurgimiento; en la parte superior tiene una terraza con vistas panorámicas que vale la pena ver y a la cual se accede mediante ascensor.

 

Tercer día

 

Inició con la esperada visita al Vaticano; la gran cantidad de gente que lo visita hace que sea imperativo reservar con antelación, y es muy recomendable hacer una visita guiada; así se evitan las largas filas.

 

El Vaticano es un país soberano, uno de los seis micro-estados de Europa. Tiene una extensión de 0,44 km y 800 habitantes. Alberga la Santa Sede de la Iglesia Católica, y fue declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1984.

 

Puede visitar los 3 puntos de interés:

 

Los Museos Vaticanos: se componen de diferentes edificios, galerías, monumentos y jardines. Allí se encuentra la Biblioteca Vaticana, una de las mejores del mundo, además de más de 15 museos. Puede admirar las estancias de Rafael con sus impresionantes frescos y por supuesto la famosa Capilla Sixtina.

 

La Basílica de San Pedro: es el templo más importante de la Iglesia Católica; la Basílica inició su construcción en 1506 y duró 120 años. Sin embargo su historia se remonta al año 324, en que se construyó una Basílica más pequeña (antecesora de la actual), sobre la tumba del Apóstol Pedro. Su nombre se debe pues a San Pedro, considerado el primer papa, y que se encuentra enterrado allí.  Su interior es impresionante, sobre todo su espectacular cúpula, que alcanza una altura de 126 metros y fue iniciada por Miguel Angel. Si se anima a subir por las empinadas escaleras hasta la cúpula, podrá disfrutar de una vista impresionante.  En la Basílica se encuentra la tumba del papa Juan Pablo II, La Piedad de Miguel Angel, la estatua de San Pedro en su trono y el Baldaquino de Bernini.

 

Plaza de San Pedro: situada a los pies de la Basílica, es una de las más conocidas del mundo. Puede albergar a más de 300000 personas, fue construida por Bernini y su construcción tardó 11 años. La plaza tiene 284 columnas dispuestas de manera magistral y más de 140 estatuas.

 

Saliendo de la plaza, por la Via della Conziliazione, se llega a nuestro próximo destino, el Castello di Sant Angelo.

 

Este castillo, situado a la orilla del río Tiber, se construyó como un mausoleo para el emperador Adriano. Pueden seguir bordeando la orilla del río, admirar el Puente Sant´Angelo y cruzar el Puente Umberto I en dirección a la vía del Corso, una de las principales calles del centro histórico de Roma, llena de tiendas y restaurantes: la vía es una línea recta que va desde la Piazza del Popolo hasta la Piazza Venezia. Desde la piazza del Popolo puede caminar por la vía del Corso hasta la icónica Piazza Spagna, con sus 135 gradas que suben hasta la iglesia de la Trinità dei Monti. La plaza es icónica de Roma, se encuentra en la intersección de varias vías, entre ellas la via del Condotti y la via Babuino (que llega a la Piazza del Popolo) y en el centro se encuentra la barroca Fontana della Barcaccia. El nombre de la plaza se debe a que allí se encuentra la embajada de España ante la Santa Sede. La plaza es perfecta para disfrutar del “dolce far niente”, y sentarse a descansar, tomarse un café o comer en sus escalinatas.

 

Antes de despedirse de Roma, no olvide hacer un tour nocturno por la ciudad y admirarla iluminada.

 

Si le gustó nuestro blog, ¡compártalo en redes sociales!

 

Si para su próximo viaje no tiene tiempo de organizar o investigar, nosotros lo hacemos por usted, con nuestro servicio de asesoría de viajes o blogs personalizados:  www.entrevinosyviajes.com

 

Booking.com