
En nuestro recorrido por Suiza, reservamos un día par conocer su preciosa capital.
La ciudad, construida a orillas del río Aar, tiene un casco antiguo que fue declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1983.
El aeropuerto de Berna/Belp se encuentra a tan solo 10 km de la capital y está conectado a la misma con un buen servicio de buses. La estación de trenes está ubicada en el centro neurálgico de Berna, a pocos metros del casco antiguo, cerca de la Bundesplatz.

Nosotros llegamos a Berna en auto desde Zurich, lo cual nos tomó poco menos de 1 hora y 30 minutos.
Empezamos el recorrido por la parte alta de la ciudad, visitando primero el Rosengarten o Jardín de las Rosas: primero, porque vale la pena la visita (en verano alberga más de 200 variedades de rosas), segundo porque es más fácil encontrar parqueo en sus alrededores que en el centro, y tercero, porque desde allí se aprecia una vista sin igual de la ciudad, especialmente de su centro histórico y sus preciosas montañas circundantes.

El centro histórico se puede acceder a pie desde el Rosengarten. En la entrada del casco antiguo, se encuentra el Parque de los Osos, un terreno de 6000 metros cuadrados, que se extiende desde la Fosa de los Osos hasta el río, y que se ha convertido en ícono de la ciudad, pues su símbolo es el oso. Desde aquí se pueden observar los osos pardos que habitan el parque, y visitar la oficina de turismo.
La ciudad vieja o casco antiguo se recorre fácilmente a pie, iniciando por su calle principal o Kramgrasse.
Cuenta con 6 km de arcos, construidos con piedra arenisca de color verde, característica de la ciudad. Bajo los arcos encontramos una gran cantidad de tiendas, bares y restaurantes, lo que la convierte en una de las galerías comerciales cubiertas más largas de Europa.

Aquí les dejamos otras recomendaciones de los sitios a visitar:
1-Las fuentes de la ciudad: Berna tiene más de 12 fuentes, la mayoría construidas durante la época del renacimiento, todas con agua potable; vale la pena detenerse y deleitarse observándolas.
2-La Torre del Reloj: construida en 1256, formaba parte de la puerta oeste de la ciudad; con el desarrollo de la misma, fue quedando más al centro. Cuenta con un campanario y un reloj astronómico construido en 1530, el cual se pone en movimiento 4 minutos antes de la hora; vale la pena esperar para observarlo.
3-Catedral de Berna o Berner Münster: de estilo gótico, la iglesia tiene la aguja del campanario más alta de Suiza. Vale la pena subir por las escaleras de caracol, pues la vista desde arriba es espectacular.

4-La casa de Einstein: ubicado en la calle Kramgrasse 49, este museo se encuentra en la antigua residencia de Einstein, quien vivió en Berna de 1902 a 1909. El apartamento conserva el estilo y la decoración de la época, además de información sobre la vida del científico.
5-Historisches Museum o Museo Histórico: tiene una colección permanente de más de 500000 objetos históricos, así como una exposición sobre la vida de Einstein y su influencia en la historia y la ciencia.
6-Bundeshaus: es el edificio de la sede del gobierno suizo, frente al cual se encuentra la Bundenplatz, una plaza en la cual podemos encontrar los típicos mercados de Berna.
Nosotros almorzamos en la ciudad: nos deleitamos con un Berner platte o surtido de carnes y embutidos locales, acompañado de una cerveza Cardinal Speciale.
Como la ciudad de Berna se recorre bien en un día, nos tomamos parte de la tarde para conocer el cercano pueblo de origen medieval de Thun, el cual se encuentra a 20 minutos en auto por una carretera con paisajes preciosos.

Thun está situado a orillas del lago del mismo nombre, el cual desagüa en el río Aar (que habíamos visto en Berna). El hecho de que el centro histórico esté situado sobre un islote en el centro del río, y la proximidad de los Alpes, hacen que el paisaje de Thun sea espectacular.
En la parte alta del pueblo, destaca el castillo-fortaleza de Thun o Schloss Thun, construido a finales del siglo XII por el Imperio Romano- Germánico; se puede acceder desde la parte baja por unas escaleras y alberga hoy en día un museo histórico.
Les recomendamos recorrer las calles estrechas del centro histórico, bordeadas de casas de los siglos XV y XVI, y pasear por el puente de madera o Untere Schleusenbrücke, con sus exclusas que controlan el nivel de agua del río. La zona cercana al puente es muy animada, y hay varias terrazas donde sentarse a tomar un café.
En el cantón de Berna, existen otros castillos que les recomendamos visitar, como son el Castillo de Oberfraun o el Castillo de Spiez. También pueden hacer un tour guiado a la vecina zona de Interlaken, la ciudad de los lagos.
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