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BLOG: VISITE MARRUECOS: DIARIO DE VIAJE PARTE II: DE FEZ A MERZOUGA

Continuamos con nuestro recorrido por este impresionante país, partiendo desde Fez y siguiendo el camino hacia el desierto del Sahara.

 

En nuestro blog anterior les contamos sobre nuestra ruta por Tánger, Tetuán, Chefchaouen y Fez.

El recorrido desde Fez hasta Merzouga es de casi 430 km: iniciamos la ruta dirigiéndonos hacia el Atlas Medio (cadena montañosa situada entre las montañas del Rif y el Atlas Alto). La primera ciudad que visitamos fue Ifrane, conocida como la Suiza de África.

 

Ifrane: este precioso pueblo de montaña, de 30000 habitantes, con parques y lagos, se ha convertido en el lugar preferido de los marroquíes para pasar sus vacaciones de invierno, época en la cual funciona como estación de esquí y otros deportes de nieve. Cerca se encuentra el parque nacional de Ifrane, donde antes habitaba el león del Atlas; por esta razón el león es el símbolo de la villa y se encuentra esculpido en el centro de la misma.

 

Seguimos nuestra ruta para posteriormente visitar el pueblo beberisco de Azrou, que significa “la roca”.

Azrou: esta es otra ciudad de montaña, de 50000 habitantes, de gente amable y cordial, que se caracteriza por su artesanía, alfombras y esculturas en madera. Sobresale por su entorno natural y sus montañas de origen volcánico, la mayoría hoy apagados.

 

Durante el protectorado fue puesto militar francés con una pequeña colonia europea dedicada a la explotación de los bosques cercanos. Destaca su plaza central, rodeada de puestos de artesanía y cafés. Frente a la plaza se encuentra la mezquita y la peculiar piedra que da nombre a la ciudad. Si les interesa comprar, pueden visitar el centro artisanal, sobre la carretera de Khenifra.

 

El paseo por las montañas desnudas del Medio Atlas es impresionante, y se pueden observar los monos de Berbería, una especie de macaco que solo puede verse aquí y en Gibraltar, y que viven en libertad en los bosques de cedros. Vale la pena detenerse a observarlos.

Finalmente llegamos a nuestro hotel frente a las dunas de arena naranja del Erg Chebbi (única región arenosa del desierto del Sahara en Marruecos), junto a la ciudad de Erfoud, para observar la puesta de sol en el desierto.

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Al día siguiente visitamos el poblado de Khamlia o “pueblo de los negros”, pues su población está compuesta por los descendientes de los inmigrantes de Mali; aquí disfrutamos de una demostración de su música gnawa.

 

Posteriormente visitamos la gran duna de Marruecos, que antes fue parte del rally París-Dakar, y en donde se pueden ver las montañas que limitan con la vecina Argelia.

 

Rissani: pueblo habitado básicamente por los descendientes de los nómadas. Se pueden visitar los mercados de artesanías y probar la peculiar pizza berebere o madfouna (típica del desierto), que es un pan relleno de carne con especias y que se cocina en hornos de leña enterrados en la arena.

 

Por la tarde emprendimos nuestra ruta en dromedario hacia el desierto; después de una hora de viaje llegamos a nuestro campamento a la luz de las estrellas. Para conocer más sobre el campamento ingrese aquí.

 

 

No se pierdan, al día siguiente, el amanecer sobre las dunas, ¡una experiencia única!

Despúes del desayuno y el viaje de regreso en nuestros dromedarios, emprendimos la ruta hacia Erfoud.

Erfoud: situada en el valle del río Ziz, en el palmeral del Tafilalet, a 80 Km de la capital regional Errachidia, es un pequeña ciudad moderna y centro administrativo de la zona. Tiene un clima árido y seco, pero en otoño las fuertes tormentas pueden rápidamente convertirse en inundaciones devastadoras. Uno de los palacios reales del país se encuentra aquí.

 

En su zoco y plaza central se pueden encontrar muchas tiendas de artesanías, artículos de plata, telas y alfombras. Aquí encuentran los mejores dátiles y gran cantidad de aceites aromáticos, principalmente el famoso argán, tan de moda en estos tiempos. La ciudad es además famosa por ser tierra de fósiles: los yacimientos o canteras de fósiles, de la era primaria (cuando toda la zona se encontraba bajo el mar, hace más de 380 millones de años), se encuentra a 13 km de Erfoud; allí se encuentran las grandes rocas que los artesanos usan para elaborar mesas, lavabos y fuentes. Vale la pena visitar la cooperativa local, y así evitar comprar falsificaciones.

Salimos de la región de Merzouga, dejando atrás el impresionante desierto de Erg Chebbi, para visitar las impresionantes Gargantas del Todra, zona predilecta de los amantes del trekking.

Gargantas del Todra: estas “gargantas” (así como las del Dades), son grandes cañones que los ríos van cavando en las montañas. Tienen una belleza impresionante; en las del Todra, existe un tramo en el cual las paredes de piedra tienen escasos 10 metros entre sí, ¡y 300 metros de altura!

Son de fácil acceso en auto, y se puede caminar sin dificultad; en los pocos espacios donde la geografía lo permite, hay hoteles y restaurantes.

 

Seguimos por la llamada “ruta de las mil Kasbahs” - Recordemos que una Kasbah es un casa grande o castillo , de arte bereber, construida en adobe, usualmente de color naranja similar a las dunas del Sahara. En ellas habitaban las familias más adineradas del pueblo, pero durante el protectorado francés algunas sirvieron de puestos militares. Hoy en día muchas están abandonadas o sirven de “museo”-

 

Usualmente están rodeadas de palmerales, por lo que constituyen un espectáculo único.

Por esta ruta llegamos al Valle de Las Rosas, llamado así pues sus habitantes fabrican todo tipo de cremas y jabones, y la famosa agua de rosas, cultivando estas flores. Finalmente llegamos al Valle del río Dades, en donde pasamos la noche en

un precioso hotel de montaña.

 

En nuestro próximo blog, y III de Marruecos, conozca la ruta que lleva a Marrakech, Casablanca y Rabat.

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